Vestido negro de calce relajado, pensado para acompañar el movimiento del cuerpo sin ajustarlo ni ocultarlo. Tiene escote en V, que estiliza el cuello y aporta un toque femenino, y manga corta cómoda, ideal para usar todo el día.
El corte imperio suavemente marcado debajo del busto genera una caída fluida que da libertad, comodidad y una silueta armónica. El largo a la rodilla lo vuelve versátil y atemporal, perfecto tanto para el día como para la noche.
Es una prenda liviana, fresca y noble, de esas que te ponés sin pensar y sabés que funcionan.
Un básico poderoso: se adapta a distintos estilos, cuerpos y momentos.
Con zapatillas, sandalias o botas, este vestido es sinónimo de comodidad, presencia y seguridad.
